Es ideal para todo tipo de alimentos, particularmente pescados, carnes, salsas, ensaladas…. Sus especiales características organolépticas hacen que además pueda ser utilizada para:
- Potenciar la Diuresis y estimular el Adelgazamiento: se recomienda beber entre comidas diariamente 1 ½ litro de agua mineral con un gramo de sal "L´Himalayen", sin remover, que se habrá dejado reposar durante la noche anterior. Beber agua salada entre comidas evita tener la constante sensación de hambre y por lo tanto las ganas de picar. También es bueno para prevenir la acumulación de las triglicéridos y para contrarrestar la formación del falso colesterol.
- Para un mejor confort gastrómico y una fácil digestión se recomienda beber, después de las comidas, ½ vaso de agua mineral con un gramo de sal "L´Himalayen", sin remover, que habrá preparado antes de empezar a comer. Beber, después de cada comida, un vaso de agua salada no tiene los inconvenientes de los antiácidos "clásicos" ya que el agua hace de "tapón" y permite estabilizar el ph de manera fisiológica aceptable y nada dolorosa, sin reactivar las segregaciones ácidas.