Recolectadas en invierno y conservadas en agua y sal para que conserven todas sus excelentes propiedades y podamos disfrutar de ellas todo el año. Es un plato típico catalán consumirlas acompañadas de botifarra o carne a la brasa, pero también se preparán en ensaladas, con anchoas o salteadas con chorizo. Un plato ideal para los que no tienen demasiado tiempo o se inician en el arte culinario, es fácil y rápido!