Su sabor intenso aporta una dimensión única a las verduras al vapor, los brotes de soja, setas crudas, champiñones y carnes blancas (especialmente el pollo). Acompaña excepcionalmente alimentos tan variados como garbanzos, espinacas, nabos, berenjenas, vieras, caballa, atún, raya, cangrejo, ternera, queso de cabra, en incluso frutas exóticas, higos y manzanas.También se usa en la repostería del Medio Oriente. Para conservar intacto cada ingrediente, se debe rociar únicamente sobre platos fríos o calientes antes de servir. Nuestros aceites vírgenes Libeluile temen el calor porque altera sus sabores y calidades.