Esta paleta ibérica de bellota es el resultado de un proceso de curación natural de entre 18 y 24 meses de la extremidad anterior del cerdo ibérico alimentado en régimen de montanera, no en instalaciones cerradas, y alimentado con bellotas. Lo que le confiere sus especiales características, por lo que hace a olor y sabor, y su color rojo con vetas de color blanco nacarado.